Turismo en Sevilla, guía de viaje y experiencias

Ruta de los judíos en Sevilla

Rutas temáticas 0 215
Ruta de los judíos en Sevilla

Los hebreos o judíos vivían en España desde la época pre-romana, siendo vistos con recelo por los romanos, perseguidos por los reyes visigodos y colaborando con los reyes árabes.
Con el rey San Fernando y la reconquista de la ciudad, su hijo  el rey Alfonso X le concedió cuatro mezquitas para que las convirtieran en sinagogas, las actuales iglesias de Santa María la Blanca, de Santa Cruz, Convento de Madre de Dios y la de San Bartolomé.
Los judíos dependían del Rey, siendo los encargados de recaudar tributos y del tesoro estatal. Su posición cerca del rey y de los nobles, les llevó a tener mala su fama entre los pobres, circunstancia que fue aprovechada por el clero más integrista para comenzar con las persecuciones.
A mediados del siglo XIV, el número de familias de la judería de Sevilla podía calcularse en unas doscientas , produciéndose una persecución y matanzas  el 6 de junio, de 1391,  atacando las juderías, saqueando y quemando las casas y desapareciendo como tal la judería Sevillana.

El 31 de marzo de 1492, poco después de finalizada la guerra de Granada, los Reyes Católicos firmaron en Granada el decreto de expulsión de los judíos, que emigrarían hacia Marruecos Portugal, Países Bajos Italia, los Balcanes y Turquia, formando los que se llamaría los Serfardies,”españoles”.

Hoy viven en la ciudad en torno a 50 familias,  unas 150 personas, 3.500 en Andalucía, 40.000 en toda España la mayoría han vuelto  desde Marruecos, antiguo protectorado español  o de las ciudades Ceuta y  Melilla.
Hay una casa de culto en calle Bustos Tavera no. 8, formándose una nueva comunidad progresista llamada Beit Rambam, en honor a Maimónides, siendo sus reuniones en el Palacio de los Marqueses de la Algaba, en la calle Feria y en el centro de interpretación del judaísmo en la calle Ximenez Enciso.

Ruta de la Judería

La Judería sevillana ocupaba parte del barrio de Santa Cruz  y sus alrededores, incluyendo la zona de la Iglesia de Santa María la Blanca y San Bartolomé. Estaba rodeada de una muralla que la separaba de la ciudad cristiana.

Comenzaremos esta ruta en la calle Ximenez Enciso,  donde en el nº 22, se encuentra el centro de interpretación Judería de Sevilla.
De gestión privada, tiene una exposición donde destacan los manuscritos de la inquisición y el cuadro de la expulsión de los judíos del pintor Turina y Areal.
Ofrece visitas guiadas, conciertos y otras actividades.

Visitar la Iglesia de Santa María la Blanca, construida sobre una Sinagoga y convertida en iglesia en el siglo XV, remodelándose en el siglo XVII. En la última reforma se han encontrado algunos restos de la antigua sinagoga, hoy tapados.
Es uno de los templos más sorprendentes de la ciudad, revestido de yeserías y siendo decorada con cuadros de Murillo donde se narra el sueño del patriarca José. Estos cuadros fueron expoliados por las tropas francesas, siendo sustituidos por copias. Los originales residen en el Museo del Prado.

Calle Leviés , en su inicio cerca de la iglesia de San José se encontraba la casa Samuel Leví, tesorero del rey Pedro I y Oidor de la Audiencia, puesto clave en la administración de justicia. Su poder trajo las acusaciones de robar al rey siendo detenido junto con su familia; por ello Samuel Levi fue encerrado en las Atarazanas de Sevilla y procesado por traición.
Su casa de Toledo fue registrada y en sus sótanos se encontró un gran tesoro.
Lo siguieron torturando para que confesara el lugar en que escondía el tesoro amasado en Sevilla. Samuel resistió hasta la muerte, sin revelar su paradero.
Desde entonces, mucho se ha buscado el tesoro sevillano de Samuel Levi.

Iglesia de San Bartolomé, lugar donde se concentraron los últimos judíos hasta ser expulsados, por los Reyes Católicos. Había sido una  sinagoga y anteriormente una mezquita , convertida en iglesia durante el siglo XVI. Esta primitiva iglesia conservó la decoración hebrea, pero debido a su mal estado y el terremoto de  1755, se construyó una nueva iglesia que es la que hoy se conserva.

Convento de Madre de Dios, calle San José, otorgado por Isabel la Católica  en 1496 a las religiosas una manzana completa de casas en plena judería. Las edificaciones sobre las que se funda el convento habían sido expropiadas a la comunidad judía por el Santo Oficio. El primitivo oratorio se ubicará en lo que fue una sinagoga.

Calle Fabiola donde se encuentra un resto lienzo de muralla, que separaba la judería del resto de la ciudad, que se unía a las murallas del Alcazar y de la ciudad.

Catedral Capilla Real, donde encontramos el sarcófago que conservan los restos de San Fernando. Esta tumba realizada en 1279 cuenta con una inscripción en cuatro lenguas, hebreo, árabe, latín y castellano.
El epígrafe hebreo dice, en representación del mundo judío: “En este lugar está el sepulcro del Rey grande Don Fernando, señor de Castilla y de Tolaitola, y de León y de Galicia, y de Isbilya y de Cortova y de Murcia, y de Jaén. Esté su alma en el Huerto Edén. El que conquistó toda Sepharad, el Recto, el Justo, el prudente, el Magnífico, el Fuerte, el Piadoso, el Humilde, el que temió a Dios y le sirvió todos sus días; el quebrantó y destruyó a todos sus enemigos, y ensalzó y honró a todos sus amigos, y conquistó la ciudad de Isbilya, que es cabeza de toda Sepharad, y murió en ella en la noche del día segundo y vigésimo día del mes de Sivan, año cinco mil y doce de la creación del Mundo”.
Es una muestra de la importancia de Sevilla para el mundo sefardí.

Calles Judería, Agua y Vida, paso obligado entre la catedral y el Alcázar y los jardines de Murillo, remodeladas con motivo de la exposición iberoamericana de 1929, muy alejada del aspecto de la primitiva judería.

Calle Susona, antigua calle de la Muerte, cercana a la plaza Doña Elvira, lugar de la leyenda de Susona Ben Zuzó, que traicionó a su padre, que preparaba un complot. Su amado fue a contárselo a el asistente de la ciudad, quien detuvo a los sospechosos y los mandó ejecutar.
Arrepentida de fue bautizada refugiándose en un convento.
En su testamento dispuso que se separara su cabeza del cuerpo y se expusiera públicamente clavada en la puerta de su casa como escarmiento y aviso para otros jóvenes enamoradizos.
Aún hoy se puede ver el hueco donde fue expuesta  la calavera y una placa recordando este hecho.

Plaza de Santa Cruz,  en ella se encontraba una de las sinagogas de la ciudad hasta 1391, convertida en la parroquia de la Santa Cruz, que sería, derribada en época de la invasión francesa, hoy la plaza la preside una Cruz de forja procedente de la calle Sierpes. Según la tradición, dos columnas de esta sinagoga se encuentran en los jardines del pabellón de Chile, paseo de las Delicias.

Aparcamiento Cano y Cueto, en las obras de este aparcamiento se  encontraron restos de una antigua necrópolis hebrea en extramuros, y que se prolongaba desde las inmediaciones de la Puerta de la Carne a la de Carmona y hasta el cercano barrio de San Bernardo, pudiéndose visitar una tumba junto a los aparcamientos 8-10.

Valora este reportaje

¿Te ha gustado este reportaje? Lo puedes valorar del 1 al 5. ¡Gracias por tu contribución!

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (3 votos, media: 4,67 de 5)

Cargando…

Valoración del Editor

  • valoración
  • Puntuación total

Valoración del usuario

  • valoración
  • Puntuación total

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu email no se publicará. Los campos obligatorios están marcados *

Hoteles - Mejor precio

Indica tus fechas

Fecha de entrada

calendar

Fecha de salida

calendar

Sin comisiones
y precio mínimo garantizado

Visitas guiadas

Alcázar sin colas

Enlaces interesantes

Te recomendamos

Sevilla en redes

Sobre nosotros

logo1
Nuestra web es la mejor guía privada de Sevilla. Ofrecemos valiosa información para su visita y le ayudamos a hacer sus reservas de alojamientos y tour con la mejor calidad precio de la red.

Nuestra secciones

Contacta con VisitarSevilla.es

TrafalgarNet Producciones Online
+34 682 20 70 60
info@trafalgarnet.com